Hace dos semanas nos propusimos en el club de COMIQ VENTIAO hacer por lo menos un cómic cada mes con una temática especifica, fuera del marco de cómics personales que cada uno estuviera (o no) llevando en su momento. Cómo individuos creativos e individualistas he de decir me parecía poco fiable dejarnos una tarea así, y si esta vez terminé completando mi tarea, fue con un descubrimiento de lo que podría considerar parte de mi proceso creativo: Tener algo que decir.
El tema propuesto era «el espacio», tan abierto como eso fuera; lo que me permitió remitirme a una experiencia del año pasado con la película Interestelar.
¿Ya saben como los cines en vez de proponer y publicitar nuevas películas a veces retoman viejas franquicias o cine de culto para atraer a las masas? Pues el año pasado (2025), fue el año de la nostalgia gracias a las protestas de escritores y actores, que desde hace un tiempo ocurren sobre las condiciones en las que se monetizan sus trabajos. Y una de las películas que volvió a la gran pantalla debido a ello era Interestelar.
Hasta ese momento no había visto casi nada de la película, fue muy refrescante poder verla con nuevos ojos a pesar de haber estado en el argot popular por tanto tiempo. He de decir que me conmovió a tal punto de pensar en que, más que la odisea que se nos presenta, es una gran historia sobre el duelo del tiempo perdido. Si la han visto entenderán, y para quien no (no lo descarto, esa era yo), hay una tensión constante sobre el deber y la perdida que te mantiene al borde del asiento.
Pienso que como el protagonista, quisiéramos cambiar el pasado, pero el pasado es, bueno, pasado. Todo lo que comprende en sus últimos minutos en pantalla, es algo con lo que debemos vivir y seguir adelante cada uno de nosotros, las decisiones tomadas no pueden revertirse, y el pasado o la nostalgia de lo no vivido debe impulsarnos a hacer nuevas memorias…
Pero duele.
Claro que duele, es normal llorar si algo era hermoso y ya no es; si queríamos y nos importaba algo que ya no existe. Y a eso voy, la resistencia a soltar no puede ser tomada como debilidad, pues es una característica humana de lo más común y necesaria para aprender y aplicar a futuras situaciones. Siento que el espacio mismo es un gran maestro de como el pasado no nos define, pero debemos aprender a transformarlo: tu y yo estamos hechos de los mismos átomos que alguna vez fueron polvo espacial; quizá los labios de cleopatra ahora son parte del cayo de tus pies, y eso no te define. Te define que con ese pie das un paso al frente y sigues adelante.
Personalmente me reflejo mucho en querer volver. Me observo en situaciones hipotéticas en las que una máquina me revive en mi yo de 10 a 15 años, con el tiempo de hacer las cosas diferente, o quizá hacer exactamente lo mismo, pero con la consciencia de tener todo ese tiempo para hacerlo (nadie nunca te advierte del poco tiempo libre que tienes al crecer). Extraño tener 3 series que ver a la vez, escribir fan-fics del tamaño del señor de los anillos, hacer entradas de blog de lo que me interesa o dibujar torpemente a mis personajes favoritos.
Creo que el factor nostálgico también nos puede dar indicios de cosas que podemos retomar en nuestro presente y disfrutarlas mejor. Aquí estamos, tu leyendo algo que yo escribí por la nostalgia de tener un blog, la nostalgia de hacer comics, y la necesidad usual de conectar mejor a través de todas mis herramientas verbales y visuales. Siento que lo hago mejor que mi yo de 15, y definitivamente mejor que la de 10. Entonces, no está todo perdido, nuevamente es otra transformación.
¿Qué crees que te dice a ti la nostalgia de lo que quieres hacer con tu vida en este momento? Esa es la pregunta que quiero dejar, podrías re-descubrirte en viejas pasiones; o quizá conectar con nuevas personas que se interesen por lo mismo que tú, yo se que yo lo hice :).
Sin más, ya que las redes sociales son un bodorrio, también dejaré el registro de este ejercicio que me llevó a pensar en todo eso aquí, con la esperanza de poder mirar atrás y quizá dar un impulso nostálgico a mi yo del futuro lejano.





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